¿Por qué hay 1.5 millones de solicitudes pendientes?
Qué muestran los números y qué cambió
IRCC informó que, entre el 1 de enero y el 31 de mayo de 2026, finalizó 1,648,965 solicitudes, pero al cierre de mayo tenía 1,517,770 expedientes pendientes. El departamento renovó su página de “Inside IRCC’s application processing system” y con ello introdujo nuevas categorías y cambios en la presentación de datos.
Nuevas categorías: Economía, Familia y Protección
Antes, la sección de residencia permanente agrupaba programas como Express Entry, PNP y patrocinio familiar. Ahora IRCC divide las solicitudes de residencia permanente en Económica, Familiar y de Protección, con desgloses más amplios y la inclusión explícita de solicitudes en lista de espera para futuras plazas del Plan de Niveles de Inmigración 2026–2028.
– Residencia permanente: 705,315 solicitudes pendientes a 31 de mayo. Entre enero y mayo se finalizaron 198,700 solicitudes PR.
– Económica: 238,335 solicitudes en inventario; IRCC indica que 75% están en proceso y 25% esperan plazas de admisión. Se finalizaron 111,000 solicitudes económicas en el periodo.
– Familiar: 159,765 solicitudes pendientes; 60% en proceso y 40% esperando espacio. Se finalizaron 45,900 solicitudes familiares desde enero.
– Protección: 307,215 solicitudes, la categoría más numerosa entre PR pendientes; 54% en proceso y 46% esperando espacio. Se finalizaron 42,800 casos de protección entre enero y mayo.
Temporal y ciudadanía: dónde están los cuellos de botella
Las solicitudes de residencia temporal sumaban 404,070 en inventario. El desglose es: 35,040 permisos de trabajo pendientes, 31,665 permisos de estudio y 337,365 visas de visitante. En el mismo periodo IRCC finalizó 1,288,905 solicitudes temporales.
En ciudadanía, había 408,385 solicitudes pendientes: 326,365 para concesión de ciudadanía y 82,020 para certificados de prueba de ciudadanía. Desde enero IRCC otorgó 131,420 ciudadanías y 28,940 certificados.
Qué se dejó de mostrar y por qué importa
La nueva versión de la página ya no publica la proporción del inventario que se procesa dentro de los estándares de servicio, una métrica que antes permitía ver la rapidez relativa por categoría. La eliminación de ese indicador dificulta evaluar cuánto aumentaron realmente los tiempos de espera para cada tipo de trámite.

